La apoliteia es la irrevocable distancia interior respecto a la sociedad moderna y a sus «valores»; es el rechazo a unirse a ella por cualquier lado espiritual o moral.

La apoliteia es esencialmente una actitud interior. El hombre verdaderamente distanciado no tiene ningún interés en afirmarse y exponerse en la vida exterior de hoy en día, su vida interior permanece invisible e invulnerable.

La apoliteia es un imperativo interior para defender el modo de ser y la dignidad de aquel que siente pertenecer a una humanidad diferente y que sólo ve el desierto en torno suyo.

Julius Evola

Europa es inmortal. Europa es un perpetuo Renacimiento. Es un resucitar inextinguible. Europa es pelea constante. Europa es guerrear. Europa es peligro. Europa es el centinela alerta.
Ernesto Giménez Caballero

O tu santo Manganello / tu patrono saggio e austero / più che bomba e che coltello / coi nemici sei severo / O tu santo Manganello / di nodosa quercia figlio / ver miracolo opri ognor / se nell'ora del periglio / batti i vili e gli impostor / Manganello, Manganello / che rischiari ogni cervello / sempre tu sarai sol quello / che il fascista adorerà


«Yggdrasil» significa en lengua poética «el corcel del Temible» y el gigantesco árbol recibió su nombre porque el caballo de Odín tenía la costumbre de aparecer en él.

En las proximidades del lugar en que la raíz de este fresno se hunde en la tierra hasta tocar Nifhel, el mundo de los muertos, brota el manantial Hvergelmir, de cuyas aguas se forman los ríos primitivos. Junto a la segunda raíz, ubicada en el país de los gigantes, cubierta de hielo y escarcha, mana la fuente Mimir, en la que reside toda sabiduría. Por último, debajo de la tercer raíz, que se encontraría en el propio cielo, hállase la fuente de Urd, la más sabia de las Nornas. Cada día las Nornas extraen agua de este manantial y riegan con ella el fresno Yggdrasil para evitar que se seque.

En las ramas más altas del árbol está posado un gallo de oro, que otea el horizonte y previene a los dioses cuando sus antiguos enemigos, los gigantes, se presentan en son de guerra. Debajo del fresno se encuentra oculto el cuerno de caza de Heimdall, que un día habrá de resonar para anunciar el combate supremo de los Ases contra quien se atreva a aniquilar su poderío. En las cercanías del lugar donde está el vigoroso tronco hay una extensión sagrada, un lugar de paz, donde cada día se reúnen los dioses para administrar justicia. Muerde las ramas del árbol la cabra Heidrun, que prodiga su leche, como alimento, a los guerreros de Odín.

Sin embargo, existen unos demonios malévolos que constantemente imaginan tretas para destruir a Yggdrasil. Un monstruo caracterizado por su astucia, la serpiente Nidhogg, se halla agazapado bajo la tercera raíz y la roe sin parar. En el ramaje hay cuatro ciervos que se comen los brotes tiernos. Pero gracias al cuidado de las Nornas, el árbol continúa verde y sigue levantando en el centro de la Tierra su indestructible tronco.